Tuvimos suerte y en cuanto llegamos a la isla, la niebla desapareció y empezó a caer un con aplomo que nos acompañaría todo el día. Lo más destacado de la isla son sus playas, el templo Pak Tai (interesante porque está justo enfrente de una cancha de baloncesto, parece de todo menos un templo) y la cueva de Po Tsai (más bien el agujero y estrecha grieta de Po Tsai). Mis acompañantes era la segunda vez que iban y me hicieron de guía. Primero Kwun Yam Wan (afternoon beach) donde se puede practicar windsurf.
El paseo marítimo pintaba un poco triste y solitario, había gente pescando en la orilla del puerto. Por cierto, la isla no tiene tráfico rodado y la única forma de desplazarse es con bicicleta, y el que no sabe montar se las apaña bastante bien para moverse.
Como os decía la cueva es sólo un agujero en el suelo al que le sigue una grieta. Aunque la foto de abajo sale iluminada, la oscuridad era total. Mi primera experiencia en espeleología. Megan llevaba una linterna bastante birriosa, pero con los móviles y las cámaras no apañamos, en apenas 5 minutos se cruza la cueva de punta a punta.

Por último, comida en uno de los restaurantes, el más barato por supuesto, paseo hasta el punto más alto de la isla (Norte) y de nuevo al Ferry. Antes de irnos nos tomamos unos helados en una de las calles del pueblo.
1 comentarios:
colló Josema, no pares!! m'alegre molt, al loru con los monos, q los carga el diablo!
jo vaig a estar el diumenge blocant al Peak District, la canya! Si trobe un cable per a la camara, posare fotos.
Cuida't!
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